Este hombre, natural de Galisteo, que vive en Parla
(Madrid) y tiene una tienda de materiales de construcción, empieza
mañana, día 19 de agosto, la Ruta del Norte desde Santander a Santiago
con la simple compañía de su bicicleta y unas alforjas para llevar un
saco y la esterilla para dormir. Además de los donativos de las personas
que quieran participar en la causa.
Porque esta peregrinación es muy particular, ya que Juan
Ramón Guillén vende simbólicamente los 620 kilómetros que recorrerá y
las ciudades por las que pasará. El objetivo es recaudar fondos y
donarlos íntegramente a la delegación de Plasencia de la Asociación
Oncológica de Extremadura (AOEX) que lucha contra esta enfermedad y
ofrece apoyo a los enfermos con cáncer y también a sus familiares. En la
ciudad del Jerte y dirigida por Guadalupe Sánchez lo hace desde su sede
en el recinto de Valcorchero. Desde aquí la delegación placentina lleva
a cabo programas y talleres variados para que ni los enfermos ni sus
familiares se sientan solos en su lucha contra el cáncer. De hecho,
recientemente, la delegación local ha puesto en marcha un programa de
acompañamiento a los pacientes oncológicos y familiares en el hospital
de día.
Ayudar a los que conforman la delegación placentina de la
AOEX para que puedan continuar desarrollando estas actividades en favor
de los enfermos y sus familiares es el objetivo de Juan Ramón Guillén.
Una iniciativa solidaria que ya alcanza su segunda edición. «El año
pasado hice el Camino Francés para pedir al apóstol por un familiar que
tiene cáncer y este año lo realizo para que se beneficien otras personas
que tienen está misma enfermedad, ya que he visto la labor que lleva a
cabo la asociación con los enfermos», cuenta Guillén.
Cada kilómetro vale cinco euros y cada ciudad 75. Las
personas pueden comprar la cantidad que deseen. Hasta ayer, había
vendido 233 kilómetros y todas las ciudades que tiene a la venta como
son Santander, Oviedo, Comillas (Cantabria), Luarca y Ribadesella en
Asturias , Gontán (Lugo) y Sobrado dos Moxes (La Coruña). Excepto
Santiago de Compostela cuyo precio es más elevado, 150 euros, porque
Guillén cree que es la capital más importante y el final del reto, y por
eso se debe de pagar más por ella.
El recorrido está dividido en dos tramos, el primero del
19 al 21 de agosto desde Santander hasta Oviedo y el segundo tramo del
10 al 13 de septiembre reiniciando desde Oviedo hasta Santiago. El
motivo de la división del Camino es porque sólo tiene esos siete días
de vacaciones para realizarlo.
Para llevar a cabo el reto se está entrenando los fines
de semanas realizando rutas por caminos. Un ejemplo es el itinerario de
Galisteo -Cristo de Serradilla-Galisteo, que son unos 72 kilómetros. «Es
muy duro, pero yo salgo bastante en bici», asegura Guillén. «Lo que más
me preocupa es el tiempo, pero habrá que hacerlo y sufrirlo», responde a
la pregunta de si está nervioso antes de su partida a Santander para
iniciar el Camino.
Por otra parte, la tradición manda y el peregrino
depositará una piedra en la Catedral de Oviedo con los nombres de las
personas que han contribuido en las donaciones, para pedir por ellas. El
año pasado durante el Camino Francés la dejó en el Puerto de la Cruz de
Ferro (León).
Entre sus planes está el próximo verano realizar el Camino Primitivo o el de la Vía de la Plata que comenzaría en Galisteo.