«Ha sido un éxito». Así de rotundo se mostraba ayer el
presidente de la asociación de vecinos de Nuevo Cáceres, José María
Tovar, al hablar de la acogida que ha tenido el festival 'Hambre de
solidaridad'. La cita, que tuvo lugar ayer en el Palacio de Congresos y
está promovida por este colectivo vecinal, logró reunir a 1.200
escolares en el recinto.
Cada asistente entregó un kilo de comida y pagó una
entrada de dos euros. En total, se logró reunir 1.200 kilos de
alimentos no perecederos, que se entregarán a los hermanos de la Cruz
Blanca. El dinero recaudado irá a parar a la asociación Mensajeros de
la Paz. Hay que recordar que el objetivo de este encuentro es
concienciar a los niños de las necesidades y carencias que otros
menores tienen en otros lugares del mundo a través de la representación
de pequeñas obras de teatro. Actuaron los alumnos de los colegios María
Auxiliadora, Prácticas, Cervantes y Alba Plata. Y asistieron, además,
alumnos del Giner de los Ríos y del centro de educación especial Proa.
El próximo viernes habrá una segunda sesión con nuevos colegios
invitados.